Me espantó, gradualmente, lo poco que saben hoy en día de adaptabilidad tanto los que exigen y producen grandes cambios en nuestra sociedad, como aquellos que pretenden prepararnos para hacer frente a tales cambios. Grandes intelectuales hablan energicamente de la educación para el cambio o de la preparación de la gente para el futuro. Pero, virtualmente, nada sabemos sobre la manera de hacerlo. En el medio más velozmente cambiante con que jamás se haya enfrentado el hombre, seguimos ignorando lastimosamente las reacciones del animal humano.
Si a este parrafo le añadimos simplemente el encabezamiento IA (o AI) la mayoria pensariamos que es un analisis certero y hasta sensato de lo que esta ahora mismo ocurriendo, pero ésto lo escribio Alvin Toffler hace 56 años, en su best seller El shock del futuro
Si algo hemos visto estos 4 años pos-ChatGPT es la proliferación de analisis y predicciones de los mismos que crean modelos de IA (Amodei no es único) y de esos otros (hasta el mismisimo Papa) que pretenden alertarnos y prepararnos para el cambio inminente y/o sobre el tipo de sociedad-economia que la IA va a crear (siempre) en muy poco tiempo
Y nuevamente podemos afirmar que ahora como hace medio siglo nada sabemos sobre como adaptar nuestras sociedades y sus sistemas productivos a lo que potencialmente significa que la mayoria del esfuerzo intelectual (incluido claro la gestión de recursos) sea (casi) instantaneamente generado por un software conversacional
No hay que tener miedo a la IA o a cualquier tecnologia que le suceda, sino a los desorientados profetas que la progagan sin ocultar el interes propio (y legitimo) que tienen en la implemenatación de sus soluciones y aun peor, a aquellos que o nos venden o nos imponen legalmente un recetario sobre como sobrevivir y adaptarse en esta etapa IA (la era IA como la llaman los fabricantes de esloganes)
Que poco hemos avanzado en el analisis , ¿verdad?






